Tomado de La Nación Digital: www.nacion.com/viva/2003/diciembre/07/espec4.html
Eddy Rojas
eddyrojas@nacion.com
Un mundo futuro, de héroes y unicornios alimentados por la noche
de cristal, se fundieron el viernes en la discoteca Bash, para
ofrecer un paisaje sonoro de fantasía en el universo del heavy
metal.
Esa noche, Costa Rica vivió una explosión de buen power
metal, a cargo de dos de las mejores bandas del género provenientes
de tierras germanas.
Primero fue MasterPlan, con los reconocidos exHelloween Roland
Grapow (en la guitarra) y Uli Kush (en los tarros), acompañados
por Jorn Lande (en los vocales), Jan Eckert (en el bajo),
y los teclados de Axel Mackenrott.
Ellos pusieron a mover las greñas con Spirit Never Die,
de su álbum debut Masterplan, producción del 2003.
Con Enlighten Me, Crystal Night, Soulburn y Kind
Hearted Light nos mostraron una banda que, aunque muy nueva, tiene
músicos de mucha experiencia que saben combinar inteligentemente
el power metal contemporáneo con la energía del metal
clásico, y matizarlo con una voz melódica.
Siguieron When Love Come Closer, Heroes, y Bleeding
Eyes. Luego llegó el tiempo para celebrar pues fue aquí
donde Jan Eckert celebró su cumpleaños numero 38,
el 4 de diciembre. Durante el show, el vocalista Jorn Lande hizo
el anuncio que dio paso al reconocido Happy Birthday to You! que la
"canalla metalera" le obsequió a Eckert.
La gente quería más, entonces tocó el turno al
recuerdo de 1975 Man of the Silver Mountain, un cover de la legendaria
banda Rainbow. Crawlin from Hell fue el tema con el cual
se despidieron de sus fans.
La leyenda de Kai
Llegó el momento esperado por muchos: ver en Costa Rica a quien
es considerado el padre del power metal, fundador de Helloween
y Gamma Ray.
Con el fondo de una manta impresionante de la portada de su última
producción No World Order, y ante el griterío ensordecedor
de una asistencia que, aunque no llenó el recinto, sí
se hizo sentir con mucha fuerza, apareció en escena el señor
Kai Michael Hansen, con su guitarra roja, acompañado de
Dirk Schlächter (bajo), Henjo Richter (segunda guitarra),
y Dan Zimmermann (bateria).
Los Gamma Ray abrieron con Gardens Of The Sinner de su octavo
álbum Powerplant (1999). Luego vino una de las más
reconocidas: Rich and Famous. El ambiente no podía ser
mejor, las buenas vibras y un show con una energía realmente
contagiosa. New World Order y Man on a Mission llenaron
las gargantas.
Luego, Kai puso a participar a todos: "Los de la derecha
tienen que gritar heavy, los del centro metal y los de la izquierda
universe". Y, con un coro partido en tres que se juntó a
una sola voz, siguió Heavy Metal Universe.
Enseguida vino One With The World, y Dan Zimmermann ofreció
un solo que impresionó.
Shine On, Heart of the Unicorn, Rebelion in Dreamland
y The Land Of the Free siguieron el recorrido de éxitos.
Pero faltaba lo mejor de la noche: sonó una canción que
nos habíamos quedado con las ganas de oír en setiembre
pasado, cuando nos visitó Helloween.
Kai dijo: "Es hora de hacer un recorrido por el pasado",
y I Want Out, para muchos el mayor hit de Hansen, fue coreada
con fuerza y pasión.
Y para quienes aún no lo creían, la emoción fue
mayor al oír nuevamente en nuestra tierra Future World,
del álbum Kepper Of The Seven Keys Part I, el mejor de
Helloween.